Fin de la Segunda Guerra Mundial: la Princesa Espía (BBC)

Nancy Wake: el Ratón Blanco

Texto: Mark Shea

Un personaje exuberante en muchos sentidos, Nancy Wake tenía fama de ser una luchadora mortal, una seductora escandalosa y una bebedora implacable, así como una feroz enemiga de los nazis.

Nació en Nueva Zelanda, pero se crió en Australia. Abandonó la escuela a los 16 años y consiguió trabajo en Francia como periodista, mintiendo supuestamente sobre su capacidad de escribir en egipcio antiguo.

Allí conoció y se casó con un industrial francés, Henri Fiocca. Se encontraba viviendo en Marsella cuando los alemanes invadieron Francia en 1939.

Wake se unió a la resistencia francesa y guió a los aviadores aliados que escapaban por los Pirineos a un lugar seguro en España. Cuando su grupo fue traicionado a los alemanes en 1942, Wake huyó a Gran Bretaña a través de España.

Fiocca se quedó atrás y fue capturado, torturado y ejecutado por los nazis. Wake regresó a Francia para empezar a trabajar para la SOE.

Participó en muchas misiones arriesgadas. Wake aseguró haber matado en una ocasión a un centinela alemán con sus propias manos.

«Nos habían enseñado cosas de judo en la SOE y yo solía practicarlas. Pero esta fue la única vez que utilicé (un golpe de judo) y lo maté de inmediato», dijo en una entrevista televisiva en los años 90.

Después de que se perdieran en combate valiosos códigos de radio, se presentó como voluntaria para recorrer 500 km en bicicleta a través de territorio enemigo para buscar reemplazos.

Cuenta que lo hizo en tan solo tres días. Solía arreglarse y acordar citas con alemanes para obtener información.

«Con un poco de maquillaje y un trago en el camino, pasaba por los puestos alemanes y, guiñándoles un ojo, les decía: ‘¿Quieres registrarme?’ ¡Dios, qué seductora era!», le contó Wake a un periódico australiano.

Estuvo a punto de ser atrapada muchas veces durante la guerra, pero siempre logró evadir a sus perseguidores, según relató su biógrafo, Peter FitzSimons.

Su habilidad para evadirse hizo que los alemanes la llamaran «el Ratón Blanco», nombre que también lleva su autobiografía.

Wake recibió numerosos galardones después de la guerra. Murió el 7 de agosto de 2011 en Londres, a los 98 años. Ella pidió que sus cenizas fueran esparcidas en Francia.

https://www.bbc.com/mundo/noticias-52581574

 

Nancy Wake.
La espía más buscada de la Segunda Guerra Mundial
PETER FITZSIMONS

MACHADO
EAN: 9788477741640
Formato: 14 x 22 cm
Rústica
384 páginas
PVP: 19,90 €
Precio s/IVA: 19,13 €

 

 

La audaz espía que puso en jaque a la Gestapo y causó mas de mil bajas en las filas nazis

Nancy Wake se convirtió en una leyenda de la Resistencia francesa por su valor y las acciones contra el Ejército de ocupación y degolló a un soldado alemán con sus propias manos

ABC. Texto de Pedro García Cuartango

Fue la mujer más buscada de Francia por la Gestapo, que llegó a ofrecer cinco millones de francos por su cabeza. Pero nunca la capturaron pese a tener bajo sus órdenes a cientos de miembros de la Resistencia. Nancy Grace Wake había nacido en Nueva Zelanda en 1912, pero vivía en Marsella en 1939 cuando estalló la II Guerra Mundial. Los alemanes la bautizaron como «El Ratón Blanco» por su carácter escurridizo, convertido en leyenda.

Estaba recién casada con un industrial llamado Henri Edmond Fiocca cuando el Ejército de Hitler entró en París en junio de 1940. Nancy Wake se alistó en la Resistencia, jugando un papel clave en la organización y los contactos de su red clandestina en Marsella. La Gestapo empezó a sospechar de ella y la sometieron a una discreta vigilancia. Pero tras un chivatazo de un confidente de los alemanes, logró huir a Gran Bretaña después de cruzar los Pirineos en el otoño de 1943. Su marido optó por quedarse en su domicilio y fue arrestado, torturado y ejecutado. Pero su esposa no lo supo hasta que acabó la contienda.

Nada más llegar a Londres fue reclutada por la unidad de operaciones especiales del Ejército británico. Unos meses después, en abril de 1944, fue lanzada en paracaídas en la región de Auvernia para contactar con sus viejos amigos de la Resistencia. Su misión era servir de enlace con el Gobierno de Londres, que ya estaba preparando el desembarco de Normandía.

Durante las semanas que transcurrieron hasta ese momento, Nancy Wake operó en el área de Montluçon, donde se dedicó a sabotear vías e instalaciones industriales. También dirigió un ataque con decenas de hombres contra la sede de la Gestapo en esa localidad.

Con los aliados en suelo francés, Wake siguió trabajando en misiones tras el frente enemigo. Asumió la coordinación de los maquis desperdigados por el interior y, concretamente, planeó y ejecutó misiones de castigo contra los miembros de la Gestapo y de las SS. Se calcula que causó más de mil bajas en las filas nazis.

Wake era una mujer de extraordinario valor que no dudó en degollar a un soldado alemán cuando iba a dar la alarma. También viajó en bicicleta cientos de kilómetros para entregar unos códigos de comunicación a un grupo de la Resistencia. Tras el final de la guerra, sus jefes alabaron su increíble coraje. Y ello le reportó condecoraciones como la Legión de Honor, la Croix de Guerre y la Medalla de la Libertad, otorgada por el Congreso de Estados Unidos.

En 1947, decidió volver a Australia, donde había vivido durante su infancia y adolescencia. Se presentó como candidata a diputada en el Parlamento por el Partido Liberal. No salió elegida y tampoco en la convocatoria siguiente. Frustrada por esos fracasos, decidió retornar a Gran Bretaña, donde se casó con un piloto de la RAF.

Siempre mantuvo una relación difícil con su país de adopción y de nacionalidad. Acusaba al Gobierno de Canberra de no reconocer su contribución en la guerra y, por ello, se negó a ser condecorada. No fue hasta 2004, siete años ante de su muerte, cuando aceptó ser distinguida con la Orden de Australia.

Volvió a Londres a pasar el último periodo de su vida en una residencia para excombatientes y murió en 2011, a los 98 años, de una afección respiratoria. Cumpliendo su voluntad, sus restos mortales fueron incinerados y esparcidos en los campos de Montluçon, donde había combatido a los nazis.

https://www.abc.es/cultura/abci-audaz-espia-puso-jaque-gestapo-y-causo-mas-bajas-filas-nazis-202006081353_noticia.html